Oh, ¿qué sucede? – Lo básico, bendiciones y bolígrafo

La última vez que os escribí hablaba de mi nueva aventura aprendiendo a tocar la viola y el violín este año, así que os pongo al tanto de qué tal me va.

No sé si alguna vez lo he mencionado, pero aunque empecé a aprender la guitarra con 9 años -y definitivamente la considero como mi primer instrumento de verdad (a parte de mi voz por supuesto)- de hecho tomé lecciones de piano durante un año cuando tenía 7. Así que empecé a aprender a leer música entonces. Pero más tarde no quería seguir con las lecciones, y no seguía leyendo música después -desde entonces siempre he tocado de oído. La razón por la que te cuento todo esto, es porque pensé que, como quizás voy a querer algún día, no sé, comunicarme con otros violinistas y tocadores de otros instrumentos de cuerda frotada (podría ser útil, no lo sé), probablemente debería repasar la teoría. ¡Y lo hice! He experimentado y compuesto unos pequeños arreglos para un cuarteto de cuerdas, para practicar, y ha sido genial poder ver mis ideas… ¡y tampoco suenan mal!

Entonces, ¿cómo va? Bueno, ¿recuerdas que dije que, después de 7 meses aprendiendo la viola, empecé con el violín hace 4 meses? Al principio quería tocar los dos regularmente (aún lo hago un poquito), pero por toda la energía que te exige, casi no toqué la viola durante como 6 semanas. 45 a 60 minutos de práctica son suficientes para me, a veces más, así que añadirles otra media hora en la viola me pareció demasiado. Pero me empecé a preguntar si ahora me sentiría bien desorientada después de tocar el violín que es más pequeño, y además con un arco mucho más ligero. Así que lo intenté, pero no hubo ningún problema. Al contrario, me sentí incluso mejor en la viola. Probablemente los entendidos en violines estáis mirando para arriba y muriéndoos por comentar algo como, “Obvio”. Pues, soy novata y la mayoría del tiempo no sé que estoy haciendo, así que ¿cómo iba yo a saber? Pero eso me pareció muy chulo.

De todos modos, el villano de la historia es el vibrato. Puedo hacer un vibrato decente en la viola, y no me tomó mucho para coger el truco, ¿pero en el violín? FATAL. Ha sido terrible. ¿Cuántos músculos en el brazo y en la mano quiere este instrumento tan pequeño destruir? Pero voy mejorando. Así que de momento eso es mi mayor enfoque, además de mejorar la agilidad y entonación en la mano izquierda, y afinar la coordinación entre ambas manos. Es un instrumento bastante brutal, pero curiosamente cuánto más esfuerzo y dificultad que se requieren mientras sigo aprendiendo más cosas, más me encanta el desafío. Y tampoco me importa haber empezado con este instrumento como adulta -sólo hace falta paciencia.

Otra cosa que requirió paciencia y cuidado fue un proyecto más pequeño en el que estaba trabajando durante un mes más o menos. Lo vamos a llamar “Project-P4X2”. No salió, pero me alegro de que lo intenté y ojalá que pueda retomarlo cuando tenga la habilidad para completarlo adecuadamente. Curiosamente, cuando llegué a medio camino, básicamente esperaba que no saliera… No por haber perdido el interés, sino porque ya sabía antes de empezar que una o dos etapas fueron bastante ambiciosas, así que nunca esperaba milagros, y también ya tenía otros proyectos y todo me empezaba a inquietar y agobiar. Claro que lo di todo para ver qué pasaría, pero al final fue mejor que no salió. Menos estrés.

Ya sé que ando muy críptica, pero si es que puedo algún día terminar Project-P4X2, espero poder compartirlo con vosotros. Sólo quería hablar de la experiencia, porque la mayoría de las veces el resultado que buscas cuando das los primeros pasos hacia una meta, en realidad es bastante diferente al que consigues al final, pero eso no tiene que ser un desastre o una perdida de tiempo. Puedes estar orgullos@ del hecho que lo intentaste, de tu perseverancia, y bendecid@ de todas maneras por toda la experiencia conseguida y las lecciones aprendidas. Al final, todo eso te lleva a dónde estás intentando llegar.

También pasé unos días haciendo algo que no he hecho hace mucho…

¡Dibujar! Recientemente he retomado eso, lo cual me ha alimentado esa parte de la creatividad que ni siquiera sabía que lo hacía falta. Me ha relajado muchísimo y estoy muy agradecida por ello. Y… también me ha frustrado muchísimo cuando se tomaron demasiado tiempo otros dibujos, ¡así que creo que he terminado con dibujar por el momento!

Abajo está mi dibujo, hecho con bolígrafo sobre papel: “First Violin” (“Primer violín”). No tuve ni idea como saldría ya que hacía como 3 años que no había dibujado nada serio, pero estoy muy satisfecha con ello. ¿Hay alguien que compraría una copia si hiciera algunas? Porque estoy pensando en hacer algunas 😉

Así que eso es algo de lo que ha estado ocurriendo durante los últimos meses, además de otras cosas menos glamurosas, como llorar, tratar de disipar energía negativa y mantenerme sana multidimensionalmente. Nada fuera de lo común, es simplemente la vida. Pero somos más fuertes de lo que creemos; sólo tenemos que seguir luchando. Y debemos encontrar razones para reírnos, sonreír y estar agradecidos.

Os deseo salud, amor y felicidad a todos vosotros, y a vuestras familias. Y mando mi fuerza y apoyo a los que estáis pasando unos momentos difíciles. La mente puede ser un lugar peligroso, así que intenta no pensar demasiado.

Demos la bienvenida a la ligereza, buena energía, buenas oportunidades, y buena gente en nuestras vidas en 2020. Seamos todas estas cosas en las vidas de los demás en 2020. Y demos la bienvenida a buena música… *guiño*.

Este mensaje te lo ha traído Eleanor VS.

Hablamos luego.

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