A pesar de su pasión, destreza y potencial en la música, y a pesar de que es muy probablemente lo último que querría oír, Eleanor VS. es como todos los artistas. Diariamente sufriendo su propio implacable escrutinio, pasando por alto las críticas de sus detractores, y dedicada a su trabajo para bien o para mal. Como todos los artistas reales.

Una persona amable y recatada, Eleanor nació y creció en Brístol, Inglaterra, pasaba mucho tiempo o con la cabeza metida en un libro o tratando de escribir uno, y ahora con veinte y tantos se autocalifica como amante de los idiomas y palabras, cinéfila y autodidacta. La hija de un músico profesional –quien le dio las iniciales ‘E. V. S.’, que ella terminó convirtiendo en un juego de palabras de ‘versus’ y ‘verses’ (traducidas: ‘contra’ y ‘versos’)– Eleanor se creció escuchando muchos géneros, incluyendo el góspel, R&B, pop, rock alternativo y un poco de jazz, lo cual podría explicar en parte lo difícil que podría resultar intentar definir su música –además de lo poco dispuesta que está ella a hacerlo.

“En los primeros días yo y otros describíamos mi estilo como una mezcla del jazz, folk y soul, mayormente para poder darle una idea a la gente, pero ya no estoy tan segura,” afirma. “Me gusta la música –cualquier tipo de música– y siempre he tratado de demostrar versatilidad porque no quiero ponerme límites. Así que estoy un poco reticente por no querer hacer promesas sobre mi música –¡lo que tenga que ser, será!”

Como adolescente, Eleanor empezó a tocar en noches de micrófono abierto, donde impresaba al público con letras prudentes para su edad y una voz suave y sincera que cedía fácilmente ante su voluntad. Y aun así seguía perfeccionando su técnica, casi hasta el embrujo. Grace Shutti de Rife Magazine, lo cual le incluyó a Eleanor en su lista de las ‘Top cinco mujeres en la música de Brístol‘ en 2016, describió su voz como “sensual y extraordinariamente fina” y habló de su capacidad de “cautivarte sutilmente” con una “manera de tocar la guitarra intrincada… y unas casualmente excelentes melismas vocales”.

Su último single “TV” fue grabado a inicios de 2019 y es su primera canción desde el proyecto Passivity en 2014. Persistentes problemas de salud en los últimos años significó que se pasó mucho tiempo delante de la caja tonta, y a su vez inspiró una oda desenfadada a las repeticiones y nuevos programas de televisión. “Disfruté mucho crear esta canción, en cada etapa. Escribir, componer, grabar y producir -todo,” asegura la bristolera. “Es importante para mí por varias razones y tengo muchas ganas de que la gente la escuche.”

Para Eleanor, la busqueda de originalidad y transparencia es primordial… y hasta ahora bastante existosa. Con respecto a los proyectos futuros, deja claro que quiere dejar huella. “Quiero crear una obra que demuestre crecimiento y profundidad. Quiero que la gente realmente conecte con ella y saque algo de ella. He estado en el limbo por un tiempo y no sé qué –o incluso si la gente espera algo de mí, pero es una buena oportunidad de empezar de nuevo. Sólo quiero tomar mi tiempo y empezar con buen pie.”

Agosto 2019